Estaba caminando en las líneas de un cuento
Y apareciste, mi mirada a la tuya esquivó…
Sin dudarlo seguiste tu andar
Encontrando en cada camino, una razón más…
Conociste mis secretos, mis sueños, me contaste tus anhelos, me invitaste a hacerlos realidad…
Dudé una vez más…
Al tomar tu mano y recordar la triste realidad,
Una lágrima rodó por mi mejilla y se posó en mis labios
Y los tuyos se acercaron, la bebieron y así nuestras sangres expuestas se unieron,
Bajo los brazos de la dulce luna, quien juega con las almas mortales al “qué pasará”.
Y el que no escuchó mis gritos, el que no desea mirar, quien cree que el destino no se debe pelear..
sino llevarlo y saberlo manejar, al mismo son de los hechiceros al danzar,
Al principio y al final de los días.,
Comprende mis ganas,
no dejes de luchar,
no me dejes en esta soledad…
No dejes que muera,
Como aquel suspiro que dejaste escapar…
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2 comentarios:
heeeey... y los cadáveres???
No hagas caso del desubicado comentario anterior
No sabe apreciar un buen escrito.
Que buen estilo tienes. Revisa el mío.......y verás tambien
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